Fue este domingo en un partido de Defensores de Funes ante 7 de Septiembre. El agresor fue un jugador visitante y el árbitro terminó con el tabique fracturado.
De la cancha a la comisaría: un árbitro fue golpeado y quedó inconsciente en el cierre del partido entre Defensores de Funes y 7 de Septiembre, cuando el encuentro estaba 0 a 0 y ya se jugaban los minutos adicionados.
El agresor fue un jugador visitante, que reaccionó con violencia en medio de un reclamo al árbitro. Tras el ataque, la Policía ingresó a la cancha, el futbolista fue retirado del lugar y el juez recibió las primeras atenciones en el campo. Luego se trasladó a un centro de salud, donde se confirmó que sufrió una fractura de tabique.
El árbitro, Jesús Campregher, reconstruyó luego cómo se desencadenó todo. “Había una sujeción en el área entre dos jugadores y decidí no cobrar nada. Cuando le digo que siga, empieza a insultarme”, contó. En ese contexto, tomó la decisión de expulsarlo.
“Cuando voy a sacar la roja, inclino la cabeza para abrir el bolsillo y ahí recibo la primera piña”, relató. No hubo margen para reaccionar: “Aparecí en el piso, no me dio tiempo a nada”.
El golpe lo dejó fuera de juego. “Quedé inconsciente después del segundo impacto. Habrán sido unos diez segundos hasta que reaccioné”, explicó. Luego del episodio, fue asistido en la cancha y más tarde se traslado para realizarse estudios, donde se confirmó la fractura de tabique.
Tras la agresión, la Policía ingresó al campo y, según indicó el árbitro, su asistente pidió que el atacante fuera detenido. Más tarde, Campregher fue a la comisaría a radicar la denuncia penal y continuar con las actuaciones.
El encuentro estaba en tiempo cumplido y el árbitro había adicionado cinco minutos. Pese al escándalo, el partido se cerró con triunfo de Defensores de Funes por 1 a 0, tras un gol en contra del visitante.
Con cuatro años de experiencia, Campregher fue claro sobre lo vivido. “No entiendo qué le pasó por la cabeza. Era un partido donde no pasaba nada”, expresó. Y dejó una frase que resume el impacto del hecho: “Una persona así no puede volver a jugar al fútbol”.


