El ataque del Gobierno de los Estados Unidos a Venezuela y el secuestro de su presidente, constituye un acto que viola el derecho internacional y que por sobre todo, no respeta la soberanía de los pueblos. Estamos en una situación que pone en crisis no sólo la paz en nuestro continente, sino que interpela a los organismos supranacionales en su rol de garantizar, precisamente, los diferendos entre países en el marco del consenso y el diálogo.
Las posteriores declaraciones de Donald Trump sobre la intención de que el petróleo venezolano debe, de una u otra manera, quedar en control estadounidense, pone en el centro de la cuestión una de las verdaderas causas de su accionar.
Por otro lado, los dichos de su Secretario de Estado, Marco Rubio, sobre quiénes de ahora en más, deben ser los aliados de Venezuela, deja al descubierto una intencionalidad geopolítica clara en un mundo donde la gravedad de los conflictos entre países, aumentan exponencialmente.
Frente a esto, FESTRAM rechaza el accionar de Donald Trump en Venezuela y sus amenazas sobre otros gobiernos constitucionales, y alerta sobre las consecuencias que este tipo de accionar va a ocasionar en los pueblos de nuestra América Latina.


